El faro de Ons
El 13 de abril de 1865 se enciende por primera vez en la isla de Ons la luz de un faro de 5º orden, situado en la parte más elevada, a 22,5 metros de la punta norte.

Se trata de un aparato catadióptrico de 5º orden y luz fija blanca variada por destellos cada 2¿. Tenía un alcance de 17 millas y una elevación de 128,4 metros sobre el nivel medio del mar. La torre es de tres cuerpos. Los dos inferiores circulares y el superior octogonal. Aquella primera linterna se había adquirido a la casa Sautter por un precio de 10.746 pesetas. La lámpara era de aceite de oliva de émbolo. Trece años después se cambió por una Maris para petróleo de una mecha.

Con la aprobación del Plan de Reforma del Alumbrado de 1902 se decide que la luz del faro debe tener un mayor alcance a través de grupos de tres destellos blancos. Para conseguirlo, como sucedió en muchos otros faros, era necesario reformar la torre y aumentar el edificio. La solución que se adoptó fue la de construir un nuevo faro sobre la base del primero. La torre antigua se demolió en parte y se levantó otra de forma octogonal rematada por una linterna de 3,70 metros de diámetro.

Las nuevas obras se inauguraron el 4 de julio de 1926 con una óptica de la casa inglesa Chance Brothers montada sobre un basamento y flotador de mercurio con capacidad para 325 kg. Para el alumbrado se puso un sistema de vapor de petróleo a preción por incandescencia. También se modificó la luz inicialmente prevista y su característica fue la de cuatro destellos relámpagos cada 24¿¿, con un alcance nominal de 24 millas.

En 1932, el faro se revistió exteriormente con azulejos y, junto a los de Sálvora y Sisargas, fue de los últimos faros de petróleo a presión que existieron. En 1990 su alimentación se reconvirtió a energía fotovoltaica.